EL ARTE DE CAMINAR PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA

“Nunca te detengas ante una piedra en el camino, piensa mejor que si ésta te impide caminar, es porque en algo importante tienes que pensar. “ Anónimo

Iniciemos con algo elemental ¿qué es caminar?: Avanzar sobre una superficie a pie, paso a paso, de manera que al menos un pie esté siempre en el suelo, como pasear, deambular, caminar hacia adelante, hacia atrás o de lado.
La invitación que quiero hacer es para que nos demos cuenta que si queremos mejorar la calidad de vida, debemos retornar al ejercicio más simple y común: Caminar, pero no de cualquier manera, hay que predisponerse , lo primero es programar diariamente por lo menos 30 minutos, luego contar con indumentaria adecuada y tener una voluntad y persistencia de toda la existencia.

Hagamos un repaso con los especialistas en el tema: El Catedrático de Psiquiatría Randolph Nesse de la Universidad de Michigan, indica que nuestros cuerpos están ‘diseñados’ para gente que caminaba 30 kilómetros al día en busca de agua y comida; las dietas eran ricas en fibra y bajas en grasa, nadie tenía sobrepeso”. Los avances industriales durante los últimos 200 años, llevaron a una mayor urbanización. Pero, aún durante este período, la mayoría de las personas tenían un gasto energético relativamente alto, en comparación con el de la sociedad, al final del siglo 20 e inicios del siglo 21. El aumento del transporte automotor, el avance vertiginoso de la tecnología informática, la adopción popularizada de actividades sedentarias inducidas por la tecnología que, nos permite por ejemplo, desde una silla, una cama o un vehículo realizar diferentes tipos de actividades (transacciones, comunicación, capacitaciones, etc.), son los principales contribuyentes de la disminución de la actividad física. (Lic. Albeiro Dávila).
El caminar se ha tornado en una actividad muy popular. A parte de ser una forma excelente de ejercicio, a la luz de los hallazgos más recientes, se aproxima a ser la actividad ideal. Su flexibilidad le permite ser practicado casi en todas las circunstancias y lugares. Es gratis, segura y efectiva. No se necesitan habilidades o entrenamientos especiales.

Existen diferentes tipos de caminata. En primer lugar está aquella que se considera de baja intensidad, es decir a un ritmo o paso lento: Esto equivale a llevar un ritmo de 18-30 minutos por millas. Esta es la forma de caminata que se recomienda para empezar, en especial a las personas que están en sobrepeso, a los ancianos y para los que están sometidos al programa de rehabilitación cardíaca. A la anterior le sigue la caminata de intensidad moderada. Su ritmo es mas rápido (14-17 minutos por milla). La mayoría de las personas que practican la caminata caen dentro de esta categoría. El tipo que le sigue se le considera de alta intensidad. Su ritmo o paso es mucho más rápido que el anterior ( 10-13.5 minutos por milla). Este es un concepto prácticamente nuevo para la mayoría de los que practican el arte del caminar. Es el equivalente a un trote lento. Por último está la caminata considerada de muy alta intensidad: Su ritmo o paso es rapidísimo (de 5.33 minutos, que es la marca mundial, esta última se considera como un deporte competitivo, no como parte de un ejercicio diario.

El caminar debiera ser el tiempo para respirar, para meditar y/o de mejorar su comunicación con Dios y con sus semejantes. Mire las nubes, siéntase parte de su ambiente. El caminar es un tónico para su mente como para su cuerpo. Esto impartirá vigor a sus fuerzas, robustecerá sus fuentes de energía y promoverá un estado emocional más vibrante. Usted le debe esto a su mente y a sus emociones. Notará que en la mayor parte del tiempo el mero hecho de caminar (el movimiento en si), le ayudará a tornar sus momentos bajos (emocionales) en momentos refrescantes y relajantes. Realmente el caminar sirve como una válvula de escape para el estrés.
Comience gradualmente, en especial si su familia le acompaña, camine unos 30 minutos dos a tres veces por semana. Aumente su distancia gradualmente cada semana. Comience a un ritmo que le sea cómodo. Aumente su velocidad lentamente. Haga ejercicios de estiramiento. 5 minutos antes y después de su caminata. Respire libremente. No abuse del ejercicio. Si nota que se le acorta la respiración o le es difícil hablar o se siente mareado o con dolor, pare y descanse. Si le es posible notifique a su doctor. Hasta luego.

¡¿Que no le hablen en Chino!